
Cómo funcionan realmente nuestros calentadores infrarrojos de encimera
Creamos estos calentadores de encimera porque estábamos harto de ver cómo la gente utiliza hornos industriales gigantescos solo para calentar unas pocas piezas pequeñas. Es una pérdida de tiempo y de energía.
En cambio, utilizamos radiación infrarroja de onda corta. Aquí está el secreto: mientras que un horno normal calienta el aire que rodea la pieza, la radiación infrarroja de onda corta atraviesa directamente el polvo para calentar el metal que se encuentra debajo. Es como esperar treinta minutos para que algo se seque, en comparación con lograrlo en menos de un minuto. Es rápido. Muy rápido. Y eso cambia completamente su flujo de trabajo diario.
Obtener la temperatura adecuada
Lo esencial de este sistema es un tubo de cuarzo halógeno. Logramos concentrar mucha potencia en un espacio muy pequeño, lo que permite obtener una gran cantidad de calor.
Si se utiliza una configuración de alta voltaje, se puede alcanzar rápidamente la temperatura necesaria para el proceso de curado. Pero hay que tener cuidado: la fuente de alimentación debe coincidir exactamente con la tensión y potencia del tubo. Si la tensión disminuye, el espectro de luz cambia, y el polvo no fluirá como debería. Sabrá que algo no va bien cuando el acabado no sea el adecuado.
El aspecto técnico
Utilizamos vidrio de cuarzo de alta pureza, ya que puede resistir altas temperaturas y enfriarse rápidamente sin agrietarse.
Algunos de nuestros tubos incluso cuentan con un revestimiento especial que refleja el calor hacia adelante. Esto significa que no se desperdicia energía calentando la parte trasera de la máquina. Para las conexiones, utilizamos conectores estándar R7 o SK15. Son sencillos, se adaptan perfectamente a casi todos los sistemas industriales, y mantienen los cables bien conectados, evitando así problemas de arco eléctrico en las terminales.
La realidad: las desventajas
Pero aquí está el problema: los calentadores de onda corta son como una dosis de adrenalina: actúan de forma rápida y eficaz. Esto es ideal para procesar las piezas rápidamente, pero también se puede exagerar fácilmente.
Si una pieza permanece bajo la lámpara por demasiado tiempo, el polvo se quemará o se volverá amarillo. Hay que ser preciso con el temporizador o con la velocidad del transportador.
Además, estos tubos generan mucho calor ambiental. Si se utilizan en una superficie sin ventilación, los componentes electrónicos se dañarán. Háganse un favor: consigan un ventilador de enfriamiento dedicado para la caja de control. Sus equipos les agradecerán.